Cambios sorprendentes los acaecidos en el Vaticano. Desde hace tiempo se me hacía que un cambio era inevitable dado que el neoliberalismo que alimento las ideologías de los dos Papas anteriores ha caído en desgracia. Pero que un argentino de trayectoria bastante mediocre sería el substituto del Papa-policía Ratzinger no ha dejado de sorprenderme como a todos.
Debo reconocer que el nuevo Papa empezó con la pierna correcta. Su apelación a una iglesia pobre, la referencia a Francisco de Asís, una postura sencilla, campechana que parece haber estudiado el manual del Pepe (uruguayo este, presidente Mujica y católico a veces). Con el Pepe se van a llevar bien, van a matear en alguna chacra por allí, para mirar p’adelante, dejar atrás los años oscuros de las dictaduras infames y dedicarse a repartir caridades entre los pobres.
Pero no debemos ser injustos, todos tenemos derecho a una segunda oportunidad (aunque en el caso del nuevo Papa a los 76 años se trate de una cuarta o quinta oportunidad). Vamos a ver cuáles son sus ACTUALES ACTITUDES EN EL TEMA DE LOS DERECHOS HUMANOS. Muy bien, lo que hizo o no hizo, ya está hecho, pero ¿qué tal una autocrítica?
Dejemos que hable, que haga, demos el crédito de la buena voluntad. Los derechos de los pobres son derechos humanos también, antes y después que los encarcelen por luchar por ellos. A lo mejor engancha por allí .
La seguimos, Fer
UVLA —